Hay una pregunta que casi todo el mundo se hace alguna vez, aunque no siempre la verbaliza: “¿Voy bien con mi dinero o estoy muy por detrás?”
La respuesta suele buscarse en Google con fórmulas tipo “cuánto dinero tener ahorrado a los 30”, “cuánto dinero debería tener a los 40” o “ahorros recomendados según edad”. Y lo que se encuentra muchas veces son cifras copiadas de estudios anglosajones, tablas irreales o porcentajes que no tienen en cuenta la realidad española.
Hoy vamos a hacer algo distinto.
Vamos a hablar claro, con números realistas y sin postureo financiero. Sin compararte con el influencer que vive de vender cursos. Sin fórmulas mágicas. Sin autoengaños.
Porque la pregunta correcta no es solo cuánto dinero deberías tener en el banco según tu edad, sino:
- ¿Cuánto tiene sentido tener?
- ¿Cuánto es saludable?
- ¿Cuánto es suficiente para dormir tranquilo?
- ¿Cuándo estás realmente en riesgo financiero?
Y sobre todo: ¿qué hacer si estás por debajo?
Primero: El error más común al hablar de “dinero en el banco”
Antes de entrar por edades, necesitamos aclarar algo clave:
👉 No todo el dinero debe estar en el banco.
Mucha gente confunde:
- Dinero en cuenta corriente
- Ahorro líquido
- Fondo de emergencia
- Patrimonio total
- Inversiones
Cuando alguien dice: “A los 35 deberías tener 50.000€”, casi nunca aclara si habla de:
- Dinero líquido disponible
- Patrimonio neto
- Ahorro total acumulado
- O dinero parado en cuenta
Y esto cambia completamente la interpretación.
Para este artículo vamos a diferenciar tres cosas:
- Liquidez mínima recomendada (dinero en banco).
- Nivel saludable de ahorro acumulado.
- Nivel óptimo si quieres ir por encima de la media.
Porque no es lo mismo sobrevivir que optimizar.
La realidad en España (datos incómodos)
Antes de ver cuánto deberías tener, conviene saber cuánto tiene realmente la gente.
En España:
- Más del 35% de las personas no podría afrontar un gasto imprevisto de 1.000€ sin financiación.
- El ahorro medio por hogar ronda los 20.000–30.000€, pero la mediana es mucho más baja.
- La mayoría de personas menores de 35 años tiene menos de 5.000€ líquidos.
Eso significa que si tienes 8.000€ con 28 años, probablemente estés mejor que la media. Pero eso no significa que estés bien posicionado para el futuro.
Y aquí entra la parte importante: compararte con la media es un autoengaño peligroso.
La media está endeudada.
La media no invierte.
La media no optimiza fiscalmente.
La media vive al límite.
La referencia no debería ser la media. Debería ser la estabilidad.
Regla base antes de dividir por edades
Antes de segmentar, hay una fórmula universal que se aplica a cualquier edad adulta:
🔹 Deberías tener como mínimo:
Entre 3 y 6 meses de gastos fijos cubiertos en liquidez.
No ingresos.
No salario.
No sueldo bruto.
Gastos reales mensuales.
Si gastas 1.200€ al mes, tu mínimo saludable sería:
- 3 meses → 3.600€
- 6 meses → 7.200€
Eso es el suelo financiero.
Por debajo de eso, estás expuesto.
Por encima de eso, empiezas a construir estabilidad.
Ahora sí: Cuánto dinero deberías tener según tu edad
Vamos a dividirlo en bloques realistas, considerando España, ingresos medios y ciclos laborales actuales.
🟢 Entre 18 y 25 años
Aquí hay que ser extremadamente honestos.
En esta etapa:
- Muchos están estudiando.
- Otros trabajan con salarios bajos.
- Algunos viven con sus padres.
- Pocos tienen estabilidad laboral.
Por tanto, exigir cifras altas sería absurdo.
👉 Dinero mínimo razonable en banco:
Entre 1.000€ y 3.000€ líquidos.
Eso ya te sitúa por encima de muchos jóvenes.
👉 Nivel saludable:
Entre 3.000€ y 6.000€ acumulados.
Si tienes más de 6.000€ antes de los 25, estás muy por delante del promedio.
Pero aquí viene el punto importante:
❗ No deberías obsesionarte con acumular mucho dinero en banco a esta edad.
Es más importante:
- No generar deudas malas.
- No financiar caprichos.
- Aprender a gestionar.
- Empezar a invertir aunque sea poco.
Un joven de 23 años con 2.500€ ahorrados y 200€ invertidos al mes tiene mejor proyección que uno con 10.000€ parados en cuenta.
La clave aquí es hábito, no cifra.
🟡 Entre 25 y 30 años
Aquí empieza la vida real.
- Alquiler.
- Independencia.
- Primeras responsabilidades.
- Salarios aún medios-bajos.
- Inestabilidad laboral en muchos casos.
Aquí ya no vale el “soy joven”.
👉 Mínimo imprescindible:
Entre 4.000€ y 8.000€ líquidos.
Eso equivale a cubrir 3–4 meses de gastos si vives solo.
👉 Nivel saludable:
Entre 8.000€ y 15.000€ acumulados.
Si con 28–29 años tienes:
- 10.000€ en banco
- Sin deudas
- Y algo invertido
Estás en una posición sólida.
Ahora bien, si tienes 30 años y 500€ en cuenta, eso no es una tragedia… pero sí es una señal clara de que necesitas un plan urgente.
Porque a partir de los 30 el tiempo empieza a importar más que el esfuerzo.
🟠 Entre 30 y 35 años
Aquí cambia todo.
Ya no hablamos solo de ahorro.
Hablamos de estructura financiera.
A esta edad:
- Muchas personas ya tienen pareja.
- Algunos tienen hijos.
- Otros pagan hipoteca.
- El nivel de gastos suele dispararse.
Y aquí es donde más gente vive en autoengaño financiero.
Se sienten “estables” porque cobran 2.000€ al mes…
Pero tienen:
- 1.800€ de gastos
- 2.000€ de deuda
- 1.000€ en banco
Eso no es estabilidad.
Eso es fragilidad disfrazada.
👉 Mínimo razonable en banco:
Entre 8.000€ y 12.000€ líquidos.
👉 Nivel saludable:
Entre 15.000€ y 30.000€ acumulados (incluyendo inversiones).
No todo en cuenta.
Pero sí estructurado.
A los 35 años, lo ideal sería:
- Fondo de emergencia cubierto.
- Deudas controladas.
- Inversión iniciada.
- Capacidad de ahorro mensual real.
Si no tienes al menos 6 meses de gastos cubiertos a esta edad, estás demasiado expuesto.
Y no lo digo para asustar.
Lo digo para despertar.
🟣 Entre 35 y 40 años
Aquí ya no hablamos de empezar.
Hablamos de consolidar.
En esta etapa:
- El tiempo para construir capital empieza a reducirse.
- Las decisiones financieras pesan más.
- Los errores cuestan más años de recuperación.
Muchos creen que con tener 5.000€ en banco “van bien”.
La realidad es que no.
A los 38 años deberías poder absorber:
- Una pérdida de empleo.
- Una avería grande.
- Un gasto médico inesperado.
- Una subida fuerte de tipos.
Sin entrar en pánico.
👉 Mínimo recomendable:
Entre 12.000€ y 20.000€ líquidos.
👉 Nivel saludable:
Entre 30.000€ y 70.000€ en patrimonio financiero total.
Esto puede sonar alto.
Pero recuerda que aquí ya hablamos de personas con 15–20 años de vida laboral.
No tener nada acumulado a esta edad sí es un problema estructural.
Y la buena noticia es que todavía hay margen para corregir.
🔵 Entre 40 y 45 años
Esta es una franja crítica.
- Los ingresos suelen estar en uno de sus picos.
- Los gastos familiares también.
- La presión financiera aumenta.
- El margen de error empieza a reducirse.
A esta edad, tener solo “algo ahorrado” no es suficiente. Necesitas estructura.
👉 Mínimo razonable en banco (liquidez real):
Entre 15.000€ y 25.000€ líquidos.
Esto debería cubrir mínimo 6 meses de gastos familiares.
Si tus gastos son 2.500€ al mes, tu colchón no puede ser 5.000€.
Eso es una ilusión de seguridad.
👉 Nivel saludable:
Entre 60.000€ y 120.000€ en patrimonio financiero total.
Y aquí hablamos de:
- Ahorro líquido
- Inversiones
- Planes de jubilación
- Activos financieros
No necesariamente todo en cuenta corriente.
Si a los 42 años tienes:
- 20.000€ en banco
- 40.000€ invertidos
- Sin deudas tóxicas
Estás en buena posición.
Pero si cobras 3.000€ al mes y tienes 2.000€ en cuenta…
Eso es una bomba silenciosa.
🟤 Entre 45 y 50 años
Aquí empieza la fase de preparación seria para la segunda mitad de la vida.
Ya no hablamos de “algún día ahorraré más”.
Aquí ya no vale improvisar.
A esta edad deberías poder decir:
- Sé cuánto necesito para jubilarme.
- Sé cuánto estoy acumulando.
- Sé cuánto me falta.
👉 Mínimo en banco:
Entre 20.000€ y 35.000€ líquidos.
Esto te permite estabilidad ante crisis laborales.
Recuerda que a partir de los 45:
- Encontrar empleo si lo pierdes puede ser más difícil.
- Los ingresos pueden volverse más inestables.
- La edad empieza a jugar un papel silencioso.
👉 Nivel saludable:
Entre 100.000€ y 200.000€ en patrimonio financiero acumulado.
Sí, suena alto.
Pero piensa esto:
Si empezaste a los 25 invirtiendo 300€ al mes con una rentabilidad media del 6–7%, a los 50 podrías superar los 200.000€.
No es magia.
Es tiempo + constancia.
El problema es que la mayoría no empieza a los 25.
Empieza tarde.
Y eso obliga a acelerar.
🔴 Entre 50 y 55 años
Aquí entramos en zona estratégica.
Cada euro que acumules ahora tiene menos tiempo para crecer.
Pero sigue siendo decisivo.
A esta edad deberías tener:
- Fondo de emergencia completo.
- Deuda hipotecaria reducida o bajo control.
- Plan claro de jubilación.
👉 Mínimo en banco:
Entre 25.000€ y 40.000€ líquidos.
Esto ya no es opcional.
Es protección básica.
👉 Nivel saludable:
Entre 200.000€ y 400.000€ en patrimonio financiero.
No significa que todo esté en cuenta.
Pero sí estructurado.
Si a los 53 años tienes:
- 30.000€ líquidos
- 250.000€ invertidos
- Vivienda casi pagada
Estás en muy buena posición.
Si no… todavía puedes mejorar.
Pero necesitas un plan agresivo de optimización.
⚫ Entre 55 y 60 años
Aquí la palabra clave es seguridad.
No rentabilidad extrema.
No especulación.
No experimentos.
Seguridad.
Porque un error fuerte a los 58 años cuesta mucho más recuperarlo que a los 30.
👉 Liquidez recomendada:
Entre 30.000€ y 50.000€ en banco.
Esto cubre imprevistos médicos, familiares, laborales.
👉 Patrimonio financiero saludable:
Entre 300.000€ y 600.000€ acumulados.
Esto depende mucho del estilo de vida.
No todo el mundo necesita 1 millón para jubilarse.
Pero casi nadie puede vivir tranquilo con 20.000€.
La clave aquí es saber:
- Cuánto gastarás al año en jubilación.
- Cuánto te pagará la pensión.
- Cuánto debe complementar tu patrimonio.
🟡 Más de 60 años
Aquí el objetivo cambia completamente.
Ya no se trata de acumular.
Se trata de administrar y proteger.
El dinero en banco debería cubrir:
- 1 año de gastos cómodamente.
- Emergencias médicas.
- Apoyo familiar si fuese necesario.
Si tus gastos son 2.000€ al mes,
deberías tener al menos 24.000€ líquidos.
Y el resto estructurado para generar ingresos o estabilidad.
La verdad incómoda
Ahora viene la parte que muchos evitan.
Si estás por debajo de estas cifras, no significa que estés condenado.
Pero sí significa que necesitas actuar.
Y si estás por encima, tampoco significa que puedas relajarte.
Porque la estabilidad financiera no depende solo de cuánto tienes,
sino de:
- Cuánto gastas.
- Cuánto dependes de tu sueldo.
- Cuánto margen tienes ante imprevistos.
- Cómo está distribuido tu patrimonio.
Tres señales de que estás en autoengaño financiero
- Crees que “no vas mal” porque comparas con amigos.
- No sabes exactamente cuánto gastas al mes.
- Tienes ingresos altos pero poca liquidez.
El dinero no da tranquilidad por volumen.
La da por estructura.
¿Y si estoy muy por debajo?
Entonces el plan es simple, aunque no cómodo:
- Recortar fugas invisibles.
- Crear fondo de emergencia primero.
- Eliminar deuda cara.
- Automatizar ahorro.
- Invertir con criterio.
No necesitas ganar 5.000€ al mes para mejorar tu situación.
Necesitas orden.
Una reflexión final
Buscar “cuánto dinero debería tener según mi edad” es natural.
Pero la pregunta más poderosa es:
👉 ¿Estoy construyendo libertad o dependencia?
Una persona de 32 años con 8.000€ ahorrados y disciplina puede acabar con más patrimonio que alguien de 45 con 50.000€ pero sin control.
El dinero es acumulativo.
Pero la mentalidad también.
Si este artículo te ha removido un poco, es buena señal.
Significa que estás mirando tu realidad sin maquillaje.
Y eso, financieramente hablando, ya es empezar a ganar. 💰
